Las últimas elecciones presidenciales trajeron muchas particularidades para el panorama político mexicano. El conservador Partido de Acción Nacional se unió a su antiguo rival político más distante, el izquierdista Partido de la Revolución Democrática. A ellos se le sumó el Movimiento Ciudadano para conformar la coalición Por México al Frente. ¿Pero cuál será el futuro de esta alianza tras la derrota electoral?

¿Por qué surgió la coalición?

El sempiterno candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, decidió apartarse del partido en 2012 tras la adhesión al Pacto por México, junto con el PAN y el PRI. El PRD comenzó a compartir los votantes de izquierda con Morena, el nuevo partido de AMLO.

En 2017 se formaron los frentes para las elecciones presidenciales. Ante la independencia de Morena y del PRI, PAN y PRD vieron una oportunidad de coalición. Esta se concretó el 4 de septiembre de 2017 con oposición interna en ambos partidos.

Resultado y futuro

El resultado en las elecciones del 1 de julio fue decepcionante: el candidato presidencial, Ricardo Anaya, obtuvo apenas un 22.27% de los votos. Lo mismo pasó con los candidatos al Senado (38 escaños de 128) y a la Cámara (129 diputados de 500).

El electorado mexicano se volcó con la candidatura de AMLO. Ni un cuarto compró la iniciativa panista y perredista. El PRD, sin AMLO, quedó desdibujado. Apenas aportó un 2.87% a la candidatura de Anaya, en una votación cercana al siempre minoritario Movimiento Ciudadano (1.77%). El PAN fue el gran motor de la coalición: su 17.84% representó 80.1% de los votos de la candidatura.

La pluralidad a la que aspiraron PAN y PRD no fue comprendida por los mexicanos, que vieron en Anaya al candidato tradicional del PAN. El electorado de López Obrador con el PRD se mantuvo con él. Ahora, la coalición se enfrenta a un gran reto: hacer oposición al gobierno de AMLO y determinar si su unión será provechosa en el transcurso del sexenio.