La política mexicana ha cambiado vertiginosamente, a la par que la sociedad. Ya un periódico impreso o un noticiero televisivo no son la principal fuente de información de millones de mexicanos. Para el 2016, según Edgar Olvera, subsecretario de Comunicaciones del gobierno, 81 millones de mexicanos cuenta con acceso a internet. Esto incide directamente en la forma de informarse.

Aunque la prensa escrita se sigue comercializando con facilidad y de forma masiva, ya su adquisición no representa un gasto diario para millones de familias, sino más bien uno ocasional. Ahora, más de 60 millones de mexicanos cuenta con un smartphone, con el que se pueden informar de todo aquello que leerían en un periódico impreso. Todo es más rápido y el papel, es más lento.

¿Seguir consumiendo prensa escrita es una opción?

Antes, los ciudadanos se mantenían informados de la realidad política mexicana leyendo un periódico a diario o viendo la televisión por las noches. La realidad política, con el internet, se hizo inmediata, lo que permite seguir múltiples acontecimientos en vivo. Pero eso no quiere decir que los periódicos hayan pasado a ser desconfiables. Prácticamente todos ellos se han adaptado a las nuevas tecnologías, llevando sus contenidos a ellas.

Muchos lectores de prensa impresa ahora hacen lo mismo, pero en su smartphone o computadora. La migración ha sido de formato, pero muchos de los medios tradicionales se mantienen. La prensa escrita, sea impresa o no, sigue siendo una forma inmediata y meditada de obtener información.

¿Qué desventajas trae el crecimiento de la información en internet?

Aunque la rapidez en la transmisión de información y su llegada a los medios electrónicos ha universalizado su acceso, esto también ha traído determinadas desventajas. La principal de ellas, y más común, es la referida a la divulgación de noticias falsas. Según Parametría, el 22% de los mexicanos ha compartido noticias sin verificar su veracidad. Esto solo alimenta un problema creciente: las fake news.