La Ciudad de México ha estado siempre a la izquierda. Pero esta vez, se ha sincronizado con la voluntad nacional. Claudia Sheinbaum fue electa jefa de gobierno el pasado 1 de julio, por la coalición Juntos Haremos Historia. Sheinbaum es militante de Morena, el mismo partido que Andrés Manuel López Obrador, electo presidente el mismo día. Es la primera vez que el presidente es del mismo partido del jefe de gobierno de la Ciudad de México, desde que este cargo se elige por voto popular.

Fin de la hegemonía del PRD: continuidad de la izquierda

El gobierno que hará Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México puede definirse sin matices como uno progresista. La jefa de gobierno electa se define como una mujer de izquierda, a pesar de que su coalición también incluye al conservador Partido Encuentro Social, que logró obtener 1 escaño en el Congreso de la ciudad.

El hecho de que el PRD haya perdido por primera vez la alcaldía, tras su declive electoral a nivel federal no implica un cambio ideológico en la administración. Sheinbaum muy probablemente se posicionará en un gobierno inclusivo.

Reducción de la contaminación

Sheinbaum se ha propuesto que la Ciudad de México se convierta en “el centro de la innovación de transporte del mundo”, según declaró a la agencia Reuters. El nuevo gobierno mexiqueño se propondrá el desarrollo de nuevos modelos sostenibles de transporte que permitan mantener bajos los niveles de contaminación atmosférica.

Nuevo ordenamiento jurídico

El nuevo período que comenzará el 1 de diciembre con Sheinbaum de jefa de gobierno será el primero regido por la nueva Constitución Política de la Ciudad de México, de 2017, tras el proceso constituyente que se llevó a cabo en la ciudad.

Esta norma jurídica iguala el estatus de la Ciudad de México con los del resto de estados de la Federación. Además, consagra los derechos LGBT y a los pueblos indígenas, entre otros asuntos.